Los trastornos del neurodesarrollo son más comunes de lo que muchas personas creen y representan un reto creciente para los sistemas de salud, educación y las familias. Datos generales:
Se estima que 1 de cada 6 niños presenta algún tipo de trastorno del neurodesarrollo.
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) afecta aproximadamente a 1 de cada 100 personas.
El TDAH afecta entre el 5% y el 7% de la población infantil, y en un alto porcentaje de casos continúa en la edad adulta.
Los trastornos del lenguaje afectan a alrededor de un 7% de los niños en edad preescolar.
Los trastornos del aprendizaje impactan entre un 5% y un 15% de los escolares, aunque muchos casos permanecen sin identificar.
El aumento de la prevalencia observada en los últimos años se debe a mejoras en los criterios diagnósticos, mayor sensibilización social y escolar, y mejor acceso a servicios de detección precoz. A pesar de ello, aún existen desigualdades importantes en el acceso a la evaluación y a la intervención, lo que hace que muchos niños y adolescentes no reciban el apoyo que necesitan en el momento adecuado.
La alta prevalencia de los TND implica una gran necesidad de recursos clínicos, educativos y sociales. Trabajar coordinadamente entre profesionales, familias y centros educativos es clave para garantizar un desarrollo integral y una participación plena en la vida comunitaria.